Aunque el bambú es técnicamente una planta herbácea, puede crecer hasta 35 metros de altura y 30 centímetros de diámetro. Su rápido crecimiento, su rápida madurez (dentro de tres a cinco años) y su naturaleza similar a la madera hacen de ciertas especies de bambú un excelente material para la construcción de viviendas. Nuevas tecnologías también han permitido el uso del bambú para la fabricación de papel, embalajes, muebles y tela.
Aparte de sus beneficios socioeconómicos, el bambú es una parte clave de los ecosistemas biodiversos. Los extensos sistemas de raíces del bambú se unen en el suelo y pueden elevar el nivel freático, convirtiéndose en una parte importante de los proyectos de lucha contra la desertificación en todo el mundo.