Estudio identifica más de 6400 hectáreas de bambú en el corredor nororiental del Perú

Tecnología satelital y trabajo de campo revelan el alto potencial del bambú para el desarrollo sostenible y la resiliencia climática en el norte de Perú.
Un innovador estudio técnico basado en imágenes satelitales y procesamiento automatizado en Google Earth Engine, identificó 6434 hectáreas con presencia de bambú o caña de Guayaquil (Guadua aff. angustifolia) en el corredor nororiental de Perú, que comprende Piura, Cajamarca y Amazonas. Este hallazgo revela el alto potencial de este recurso forestal para el desarrollo sostenible, la generación de empleo rural y la adaptación al cambio climático.
La investigación fue desarrollada en el marco del proyecto Bambú Nororiente, implementado por la Organización Internacional del Bambú y el Ratán (INBAR), con el apoyo del Plan Binacional de Desarrollo de la Región Fronteriza Perú-Ecuador y el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), como entidad especializada del Estado responsable de orientar la gestión sostenible de los recursos forestales.
Innovación tecnológica al servicio del desarrollo forestal
El estudio responde a la limitada disponibilidad de información homogénea y actualizada sobre plantaciones de bambú en el país, una brecha que ha dificultado la planificación territorial y la toma de decisiones en la cadena productiva.

Para ello, se emplearon imágenes Sentinel-2 y Landsat-8 del periodo 2024, información topográfica SRTM, modelos de altura de dosel y diversos índices de vegetación (NDVI, EVI, NDMI y SAVI). Todos estos datos se integraron mediante una clasificación supervisada con el algoritmo Random Forest, implementada en Google Earth Engine, permitiendo diferenciar el bambú de otras coberturas vegetales mediante su firma espectral. Esta combinación generó una base de datos robusta para análisis espacial y cartografía automatizada, detallada y actualizada al año 2024.

Raphael Paucar Cárdenas, gerente nacional de proyectos para el Perú de INBAR, explicó que, como parte del proceso, se combinó trabajo de campo para la validación de áreas no registradas y análisis en gabinete con herramientas de computación en la nube, lo que permitió generar una base técnica confiable sobre la distribución espacial del bambú en el corredor nororiental; este trabajo fue liderado por especialistas de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM).
Resultados que superan los registros oficiales
De acuerdo con el Sistema Nacional de Información Forestal y de Fauna Silvestre (SNIFFS), actualmente se registran 1020 plantaciones de bambú en el país, que abarcan cerca de 2187 hectáreas. Sin embargo, los resultados del estudio evidencian una cobertura significativamente mayor en el nororiente, donde el bambú constituye un sustento directo para más de 5000 familias, vinculadas a actividades productivas, artesanales y de construcción.
En Piura se identificaron 1561 hectáreas, principalmente en Morropón, Huancabamba y Ayabaca, donde el bambú cumple funciones estratégicas en sistemas agroforestales, protección de cuencas hidrográficas y resiliencia climática.

A diferencia de otras regiones, la caña de Guayaquil en Piura se desarrolla bajo condiciones de estrés hídrico y altas temperaturas, lo que la convierte en un recurso clave frente a sequías y eventos climáticos extremos en una región altamente vulnerable, señaló Roberto Fernández Zavaleta, administrador técnico del Serfor en Piura. Además, explicó que los patrones ecológicos identificados servirán como insumo técnico para estudios de calidad de sitio, orientados a reconocer áreas con alto potencial para la expansión ordenada del bambú, fortaleciendo la planificación territorial, el manejo sostenible del recurso y su articulación a cadenas productivas formales.
“El bambú no solo es un recurso forestal, sino una oportunidad para diversificar la economía rural, generar ingresos sostenibles y reducir la presión sobre los bosques naturales. Su adecuada gestión permite enfrentar los impactos del cambio climático y fortalecer la seguridad hídrica regional”, agregó el funcionario.
Hacia un enfoque industrial
El estudio destaca que contar con datos confiables es esencial para la formulación de políticas basadas en evidencia. Los resultados de esta zonificación permitirán a las autoridades y actores privados orientar mejor sus esfuerzos de conservación, restauración y, sobre todo, impulsar el desarrollo económico con un enfoque industrial en el norte del país. Además, la metodología aplicada puede ser replicada en otras regiones del país, como parte del proceso de construcción de un Inventario Nacional de Bambú, contribuyendo a la conservación de ecosistemas y al desarrollo de una bioeconomía forestal sostenible.



